La criptozoología está llena de historias de criaturas marinas, extraños hombres-mono, humanoides alados y temibles cefalópodos gigantes. Pero ¿qué pasa con los misteriosos gusanos, insectos y arácnidos? Uno de los más conocidos en los círculos de la criptozoología es el gusano mongol de la muerte, una criatura que supuestamente habita en el desierto de Gobi, en Mongolia. Y aunque un sinnúmero de expediciones han ido en busca de la mítica criatura a lo largo de la historia, ninguna fue capaz de demostrar su existencia.
Pero incluso sin haber evidencias de su existencia, esta criatura se ha convertido en inspiración para películas, ofreciendo sorprendentes teorías sobre cuál podría ser su origen. Aquellos que consiguieron verlo aseguraron que se trata de un enorme gusano de color rojo brillante con un gran cuerpo de 1 a 2 metros de largo, sin cabeza o cola discernible, y con la terrorífica capacidad de rociar un ácido corrosivo y altamente venenoso para los humanos que puede fundir cualquier metal conocido. Se cree que tienen una predilección por el color amarillo, y habita bajo tierra. Incluso hay quien asegura que posee una cola que puede emitir una carga eléctrica que puede viajar varios metros, y una boca con varias capas de pequeños dientes afilados.
